domingo, 15 de enero de 2012

Los desaparecidos por la Marina están en el limbo

Afirma que los retuvo pero que fueron capturados por delincuentes
Versiones contradictorias de la Marina sobre desaparecidos
Los dichos, inverosímiles, señala ombudsman de Nuevo Laredo
Foto
Familiares de desaparecidos por la Marina en Nuevo Laredo aseguran que se topan con pared al acudir a denunciar los casos ante la PGRFoto La Jornada
Sanjuana Martínez
Especial para La Jornada
Periódico La Jornada
Domingo 15 de enero de 2012, p. 6
Nuevo Laredo, Tamps. Amenazada de muerte tras denunciar a la Armada de México por la desaparición forzada de su esposo, Oralia Guadalupe Villaseñor Vásquez intentó obtener el estatus de refugiada en Estados Unidos, pero prefirió regresar a México: Mi vida está aquí y no puedo abandonar a mi esposo.
Desde hace siete meses, Oralia Villaseñor sigue un ritual en honor a su marido, José Fortino Martínez Martínez. Diariamente, en la casa que ambos compartían con sus cuatro hijos, lo nombra en cada comida, bendice la ropa de él que hay en el armario y por las noches lo sueña y siente su presencia: Hubiera sido una cobardía no volver. ¿Si nosotros no le movemos, quién lo hará?....
Vivir esta situación implica paciencia y, en su caso, misticismo. Compró pastel y 34 velitas el día del cumpleaños de él; también lo incluyó en el festejo de Navidad y Año Nuevo, sin faltar el aniversario de bodas. Mi corazón me dice que está bien, vivo; mi corazón me dice que pronto va a estar con nosotros; mi corazón cree que la Marina me lo van a devolver, pero más que nada creo en Dios. Noticias malas no han llegado, quiere decir que está con vida.
Las lágrimas no cesan, se limpia con la mano. Dice que ha preparado el regreso de su esposo; tapó las decenas de agujeros de bala disparados a la fachada de su casa luego de denunciar a la Marina; resanó las paredes para que su esposo vea todo igual, incluso cada mueble, cada cosa en la casa sigue en el mismo lugar: “Sé que la Marina los maltrata mucho, pero Dios lo está protegiendo. He tenido sueños en los que él regresa. Entra y me dice: ‘ya llegué’. Sé que así va a ser. Mucha gente piensa que estoy loca, pero creo va a volver. La casa está igual, no he movido nada”, dice mientras su hija, de tres años, pregunta: “¿Cuando va a volver papi? Ella contesta lacónica: Ya mero, ya mero viene
Oralia Villaseñor Vásquez con la foto de su esposo en el celular. Foto: Sanjuana Martínez 
No existen
Los desaparecidos por la Armada de México no existen para la PGR ni para la justicia militar; se encuentran en el limbo, dice Raymundo Ramos, presidente del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, Tamaulipas: El gobierno debe abrir una comisión de la verdad para investigar los cientos de desapariciones; no fueron privados de su libertad por delincuentes, sino por el Estado y nadie del gobierno hace nada. Sólo nos ignoran.
Además de Martínez Martínez, la Armada de México se llevó, en los primeros días de junio, a 14 personas más de la misma zona, aunque el número es mayor, pues muchos no denunciaron por temor.
Cinco meses después, la PGR contestó a Amnistía Internacional en una carta fechada el 11 de noviembre sobre estas imputaciones: Se obtuvo información de que el 4 de junio pasado (la Secretaría de Marina) tuvo contacto con los presuntos agraviados en Colombia, Nuevo León.
La versión que la Marina ofrece es similar a la de otros casos y resulta contradictoria, ya que los marinos sacaron a los ahora desaparecidos de sus casas en Nuevo Laredo, según consta en fotografías y videos que tomaron los familiares de las víctimas. La carta señala que el personal naval tuvo contacto con los desaparecidos: “Personas que refirieron que eran obligados, bajo amenazas, a trabajar para el grupo delictivo Los Zetas, motivo por el cual se les invitó a colaborar para que proporcionaran información del área, en forma voluntaria; se les ofreció protección durante la estancia de las fuerzas navales en ese lugar. Así, fueron trasladados al poblado de Miguel Alemán, Tamaulipas, por su seguridad”.
La Armada de México declara que los presuntos agraviados fueron dejados en las inmediaciones de la Central Camionera en Miguel Alemán, a fin de que se transportaran con destino a Nuevo Laredo.
Para Ramos la versión de la Marina respecto a los desaparecidos es falsa: Es mentira. ¿Cómo es posible que la delincuencia los haya privado de su libertad después de que lo hizo la Marina, si ese municipio está controlado por la Marina y el Ejército? Es una versión inverosímil.
Los familiares insisten en que se topan con la pared al denunciar sus casos, porque nadie quiere enfrentar el poder de la Armada de México, según Ramos los desaparecidos son invisibles: “Para ellos no son personas, con derechos. Esta demostrado que los marinos los arrancaron de sus domicilios; a la autoridad no le interesa investigar a los responsables, por eso buscaremos tribunales internacionales”.
Los torturados
Alejandro Gil Martínez Martínez presenció el momento en que los marinos se llevaron a su hermano, José Fortino, y no ha dejado de buscarlo. Ha tocado todas las puertas de autoridades y ha sostenido reuniones con elementos de la Marina:Al principio me indicaron que lo tenían ubicado. Luego, aseguraron que estaban investigando. Después que la delincuencia organizada se lo llevó, y ellos los encontraron y los dejaron en Miguel Alemán. Son puras mentiras. Nos están dando largas.
Con visible indignación, añade: Según ellos a mi hermano se lo llevaron el 4 de junio de Colombia; a mi hermano lo sacaron los marinos de su casa, en Nuevo Laredo, el 5 de junio. Nosotros tenemos fotos y videos como prueba. Los seguimos desde que lo sacaron, luego se lo llevaron al hotel Santa Mónica. En la PGR mostramos las fotos y videos y tienen miedo porque se trata de la Marina. Nos dicen que no pueden hacer nada.
Desde hace siete meses, Alejandro Martínez ha emprendido una investigación sobre la desaparición de su hermano. Pudo entrevistarse con otros secuestrados por la Marina como el trailero Arturo Vergara, actualmente preso: “Él duró secuestrado dos semanas, luego le habló a su hermano y comentó que cuando se lo llevaron los marinos lo trajeron dos días paseándolo, luego lo trasladaron a un sitio, lejos de Nuevo Laredo. Me contó que allí había muchos más; los tenían con los ojos vendados, los torturaron; él siempre oía gritos y lamentos. Me dijo: “Recuerdo que una mujer gritaba mucho, luego ya no la oímos más y uno de los marinos dijo:ya se nos dobló. Se les murió: quién sabe qué le harían”. Al final Arturo aceptó que traía droga para que no lo golpearan más. Le sembraron 60 kilos de coca y 30 de mariguana. Ahora está en la cárcel”.
Los testimonios de tortura son estremecedores: Nos juntamos muchas familias de desaparecidos. Había gente que fue torturada y luego liberada. Cuatro de ellos nos explicaron que los tenían en el Lienzo Charro, enterrados hasta el cuello, nos enseñaron las heridas. Les aventaban agua y les daban toques eléctricos en los testículos; traían los brazos y la espalda moreteados. Les pegaban en el trasero y en las plantas de los pies con tablas. Quisimos grabarlos, pero no quisieron porque tenían miedo. Los marinos los amenazaron con desaparecer a todas sus familias y matarlos.
La desolación provocada por la impunidad invade a familiares de desaparecidos, tanto que algunos, como Alejandro Martínez, prefieren pactar con los que llaman verdugos. Comenta afligido: Queremos decirle a la Marina que nos entregue a nuestro hermano como esté. Si le hicieron algo, ni modo, con una llamada anónima avísenos dónde está para tener dónde llorar. Y retiramos las denuncias en su contra. Nos olvidamos de todo. ¡Ahí muere!.

domingo, 8 de enero de 2012

Algo está cambiando

El crimen organizado se metió al PAN, señala el empresario, de la estirpe fundacional de ese partido
AMLO, la mejor opción para México; es falso que vaya a endeudarnos, dice Canales Stelzer
En las próximas elecciones sólo habrá dos opciones, porque elblanquiazul “está descartado”
El empresario regiomontano Fernando Canales Stelzer, fiel a sus principios. Foto: Sanjuana Martínez


Sanjuana Martínez
Especial para La Jornada
Periódico La Jornada
Domingo 8 de enero de 2012, p. 8
Desde los cinco años, Fernando Canales Stelzer se recuerda panista, asistiendo a mítines de Conchello, Madero, Maquío y de su mismo padre, Fernando Canales Clariond; por eso –señala–, fue doloroso renunciar al Partido Acción Nacional,hastiado de la corrupción; aunque más doloroso fue ver un partido sin principios ni ideología; opaco, donde reina la impunidad y sólo quedan unas siglas.
Y pero aún –sin ambages añade–: el crimen organizado se metió al PAN. Esta frase lapidaria y contundente no la dice cualquier persona, Canales Stelzer, pertenece a una de las grandes familias empresariales de México y su estirpe representa los apellidos emblemáticos fundacionales del PAN, que ahora se alejan y, en su caso, se adhieren al Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y apoyan la candidatura del líder de la izquierda: La mejor opción es la que representa Andrés Manuel López Obrador y lo estamos apoyando para que en julio se convierta en el próximo presidente de México.
Con 38 años, formó parte de diversos gobiernos municipales panistas y desde adentro pudo darse cuenta de que los ideales de Manuel Gómez Morín han quedado relegados por los gobiernos de Vicente Fox y el Presidente actual: “Felipe Calderón se fregó al PAN. Le valió y se rodeó de un equipo de amigos. Siempre que eso pasa es malo, incluso en tu propia empresa. Se enfrascó en un gobierno unidimensional: guerra contra el narco, guerra contra el narco y todo fue guerra contra el narco. El PAN esta destinado a un fracaso muy fuerte en 2012, y posteriormente a su desaparición”.

La esperanza
En la recepción de su oficina de la colonia Miravalle está un ejemplar del periódicoRegeneración, fundado en 1900 por los hermanos Flores Magón para atacar la dictadura de Porfirio Díaz, cuyo cabezal es utilizado ahora como el órgano oficial de Morena.
Canales Stelzer viste americana a cuadros, pantalón y suéter oscuros con camisa blanca y está sentado en la sala de juntas de Finestra, una de sus empresas. Cruza la pierna y desborda entusiasmo: Todos los que formamos Morena queremos tener una voz de esperanza para México, no para los grupos de poder y de intereses particulares. Somos un grupo de mexicanos y mexicanas que quieren generar mejores condiciones de vida para todos, no para unos cuantos.
Con una amplia sonrisa, añade: Ante un sistema político desgastado por la partidocracia y por las políticas internas, Morena busca el equilibro, busca hacer un movimiento ciudadano apoyando una candidatura como la de López Obrador. A eso le estamos apostando en el caso de un grupo de empresarios.
Actualmente organiza un encuentro con el líder de la izquierda mexicana para el próximo 17 de enero en Saltillo, Coahuila, y estimula a otros jóvenes empresarios a darse la oportunidad de escucharlo: “Andrés Manuel no va a ser un Chávez; será mejor que Lula, les digo. Unos no quieren correr el riesgo y prefieren Peña Nieto. Y los estimulo a ver a Andrés Manuel, a escucharlo.
Considera que los prejuicios contra López Obrador –orquestados en una campaña de satanización en las pasadas elecciones– han ido derrumbándose poco a poco, y comenta que ha logrado que cientos de empresarios por lo menos lo escuchen: Poco a poco está generando interés. Yo les digo: no es cierto que va a endeudarnos, ni a generar inflaciones, ni que les va a robar sus propiedades. Eso es totalmente falso. Existe mayor riesgo macroeconómico con el PRI que con López Obrador.
–¿Cómo fue que le interesaron Morena y Andrés Manuel?
–Me invitaron a una reunión con él y empresarios en Monterrey. Lo escuché y me gustaron dos cosas: que habló de la corrupción y la impunidad, para empezar, antes de ideologías. Si un país no tiene los suficientes niveles de transparencia en su gasto público, si no tiene controlada la corrupción y la impunidad, entonces no puede progresar para ninguna ideología; ni de derecha, centro o izquierda”.
–¿Que más le gusto de su discurso?
–Hace mucho que no escuchaba dentro de política económica e industrial el volver a pensar en un México competitivo. México se abrió mal: la competencia a escala global es buena, pero se requiere primero una competencia interna, y para ello hay que acabar con los monopolios públicos y privados. El neoliberalismo aplicado como se hizo aquí por el PAN no jala. Lo que tenemos en México es peor, ni siquiera puede llamarse neoliberalismo, es una cosa amorfa que no resultó. Esa cosa que crearon es aberrante porque seguimos siendo una fabrica de hacer pobres”.
La podredumbre
Canales Stelzer es economista, egresado del Instituto Tecnologico de Estudios Superiores de Monterrey y curso en Estados Unidos una maestría en finanzas. Vivió en Chicago y Nueva York, donde trabajó, y regresó a Monterrey en 2001 a incorporarse a IMSA, la antigua y poderosa empresa familiar de productos de acero, posteriormente vendida al grupo siderurgico Ternium, controlado por el conglomerado ítalo-argentino Techint.

Continuó con sus proyectos empresariales y sociales, hasta que en 2006 se convirtió en síndico primero del ayuntamiento del próspero municipio de San Pedro Garza García, en la administración del panista Fernando Margáin.
Ha sido representante de casilla y ante el Comité Municipal Electoral; ha participado como voluntario en muchas campañas electorales y en 2009 fue secretario de San Pedro Garza García, con Mauricio Fernández, puesto en el que estuvo solamente un año: Me salí totalmente decepcionado del sistema.
Durante la administración de Mauricio Fernández fue testigo de la repartición de cotos de poder: Empiezo a ver la pugna interna en cuestión de ir metiendo gente en la nómina del municipio. Allí vi cómo habían malogrado al PAN con los cotos de poder. Era algo que criticábamos al gobierno. Ahora resulta que importamos esas prácticas hacia adentro y nos convertimos en los principales simuladores de la democracia”.
Reprobó una frase de Miguel Ángel García, que aspira a la candidatura de la alcaldía del PAN en Monterrey, quien convocó a los panistas diciendóles: hay que ser marranos, pero no trompudosEso fue el descaro en las formas, en el lenguaje. El PAN sufre de un cinismo aberrante. Es un cinismo cantinflesco, es la incongruencia por decisión. Y los demás no es que no sepan, es que les faltan huevos para cambiar eso. El crimen organizado se metió al PAN.
Para Canales Stelzer, el alcalde de Monterrey, Fernando Larrazabal, es paradigma de la corrupción panista: Es un personaje más dentro de tantos que hay en el PAN, de la podredumbre que existe adentro.
Explica que la penetración del crimen organizado en el blanquiazul es de muy distintas maneras: El crimen organizado no se significa mafiosos que vienen a venderte droga con AK-47, significa grupos internos que utilizan la representación de Acción Nacional para llegar a puestos de servidores públicos, y utilizan ese poder para su grupo delictivo. Aquí lo vemos en todas las ramas, en particular la de los casinos o de obra pública y constructores. ¿Cómo están financiándose las campañas? Con obra pública y permisos. Todo esto es el tema de financiar campañas y de quedarse con algo.
La única opción
El empresario considera que en las próximas elecciones sólo habrá dos opciones reales, ya que la del PAN está descartada: “Pero Enrique Peña Nieto comete los mismos errores del PAN, con una soberbia mayor, donde el ex gobernador Montiel le abre el paseíllo diciendo: Ya llegamos, y se chingan. Se equivocan si piensan que estamos pendejos. Si siguen jugando con los intereses y grupos de poder van acabar ocasionando cosas peores en México; eso va para los medios, incluyendo Televisa y Tv Azteca, que intentan hacer una estrella de la nada. Y cuando a Peña Nieto lo dejan libre, el pobre no sabe ni qué leer. No lo han dejado ser él, es un personaje sobreactuado, construido por otros. Él mismo ya no sabe ni lo que es. Si no tiene la sensibilidad para aceptar que la ciudadanía ya no tolera ni a Montieles, Moreiras, Elba Esther Gordillo ni al Niño Verde, el señor está perdido”.
Diferencias familiares
Su padre, Fernando Canales Clariond, fue el primer gobernador panista de Nuevo León; secretario de Economía y Energía en el gobierno de Vicente Fox, por lo cual, las diferencias son evidentes: En la familia Canales ampliada no. En la familia Canales Stelzer compartimos 95 por ciento del diagnóstico; obviamente, no compartimos para nada la solución. Mi padre piensa que aún se puede reformar el PAN; merece todo mi respeto y lo quiero mucho, pero yo digo que el PAN no tiene solución. Aparte, lo que más nos urge no es eso, sino regenerar el país y propiciar mejores condiciones de vida para todos.
Canales Stelzer sonríe, mueve sus manos al hablar y muestra las diferencias generacionales: Yo le digo: tú no has estado día a día enfrentándote a esta bola de corruptos. De alguna manera, mi papá ya cumplió su ciclo. Yo los he visto operar, y lo que dice la gente sobre los panistas es verdad, no son rumores. Ves las casas en que viven y te preguntas: ¿de dónde? No tengo nada en contra de que la demás gente se haga rica, pero no a costa del erario”.

lunes, 2 de enero de 2012

Primero matan, luego averiguan

Periodismo en la narcoviolencia
El Ejército prefiere a los criminales muertos que encarcelados: periodista
Hay testimonios de que en ocasiones dan el tiro de gracia a los presuntos delincuentes

Los comunicadores se encuentran entre dos fuegos por el combate gubernamental a los narcotraficantes y la violencia del narco
                   Los periodistas Neftalí Antonio Gómez y Abisaí Jasiel Rubio. Foto: Sanjuana Martínez
Sanjuana Martínez
Periódico La Jornada
Viernes 30 de diciembre de 2011, p. 2
Nuevo Laredo, Tamps., 29 de diciembre. Es difícil ser periodista en México y cubrir la guerra contra el narco, particularmente en la zona fronteriza. Abisaí Jasiel Rubio y Antonio Neftalí Gómez, agredidos por elementos del Ejército, lo saben y sufren los estragos de estar situados entre dos fuegos: la violencia del Estado y la del crimen organizado.
Hace año y medio acudieron a cubrir una movilización militar relacionada con la narcoguerra en la autopista. Fueron los primeros en llegar, se situaron en la vía pública, pero tres soldados se abalanzaron sobre ellos, los agredieron física y verbalmente, y les rompieron la cámara fotográfica. La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) es la entidad con más demandas ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), con más de 20 mil expedientes de queja durante 2011.
El ataque a los periodistas fue documentado gráficamente y eso ayudó para que la CNDH asumiera el caso, aunque tardó 18 meses en emitir la recomendación 60/2011, dirigida a la Sedena, por agravio y violación a los derechos humanos:Hemos sentado un precedente. Afortunadamente lo podemos contar. Los soldados que nos golpearon y encañonaron en ningún momento mediaron palabra, dice Abisaí Jasiel Rubio Curiel, director de la empresa de medios Rubios News.
Por segundo año consecutivo, México fue señalado como el país más peligroso para ejercer el periodismo, según el reciente informe de Campaña Emblema de Prensa (CEP), organización no gubernamental con estatuto consultivo de la Organización de Naciones Unidas (ONU), que sitúa en 12 los periodistas asesinados en este país durante 2011.
Sangre, plumas y grabadoras
En Nuevo Laredo reina la paz del narco con decenas de muertos. El silencio y la autocensura son la constante. Los asesinatos de periodistas tienen imágenes de barbarie, como la decapitación de María Elizabeth Macías, cuyo cuerpo fue dejado en el Monumento a Colón y su cabeza encima de una esfera de cemento junto a un teclado de computadora con el mensaje: Esto me pasó por mis acciones, por informar a Sedena y Marina... Zzzzz.
La historia de atrás del asesinato de La Nena de Nuevo Laredo, seudónimo que utilizaba Elizabeth Macías Castro, no fue publicada en los medios locales. El miedo y las amenazas han provocado silencio y autocensura: Fue una intimidación para todos. Nosotros usamos nuestro nombre y apellido, tenemos familia, hijos, esposa y nos tienen plenamente identificados. Nos ubican. Saben a qué colegio van nuestros hijos, saben dónde vivimos... Si eso les pasa a los que escriben con seudónimo, nosotros somos un blanco más vulnerable, dice Rubio Curiel.
Elizabeth Macías Castro tenía 39 años, madre de un pequeño. Había trabajado en El Mañana de Nuevo Laredo y posteriormente se incorporó como jefa de redacción del diario Primera Hora, propiedad del alcalde Benjamín Galván Gómez, y era administradora del portal Nuevo Laredo en vivo. El periódico era utilizado para dar pitazos a los militares, policías y marinos sobre acontecimientos relacionados con la lucha por la plaza, actualmente en poder deLos Zetas.
Trece días antes aparecieron un hombre y una mujer de 28 y 25 años, respectivamente, colgados de un puente peatonal ubicado en la carretera al aeropuerto y Los Mayas. Ambos escribían en blogs sobre actividades del crimen organizado, concretamente en las páginas web Al rojo vivo y El Blog del narco.
“Es muy difícil la cobertura de la guerra contra el narco, porque los periodistas no tenemos garantías. Por un lado estamos a merced del crimen organizado y por el otro lado de la violencia del Estado. Quedamos en medio de un fuego cruzado”, comenta Rubio Curiel y afirma que los criminales tiene sus propios métodos para identificar a los periodistas, aunque usen seudónimo.
Añade: Ellos tienen un equipo de contrainteligencia, así como el gobierno lo tiene. Ellos investigan e identifican los IP que toda computadora tiene y de allí ubican a los periodistas. También van metiendo infiltrados en el gremio, que después delatan a los compañeros.
El pasado 9 de noviembre apareció muerto otro bloguero a quien se identificó únicamente como El rascatripas. Los “tuiteros de los hashtags del noreste de México” se pronunciaron en un manifiesto contra los asesinatos: Somos un grupo de ciudadanos de buena fe que pretendemos hacer algo para protegernos y proteger nuestra comunidad ante tanta violencia y que, ante la nula comunicación que hay por parte de las autoridades, municipales, estatales y federales respecto a informarnos de actos violentos, en el momento oportuno, nosotros nos vemos precisados a cubrir ese vacío, ese silencio.
Durante los gobiernos panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón han sido asesinados 87 periodistas, 17 permanecen desaparecidos y una veintena ha decidido exiliarse en los dos meses recientes. Organizaciones de protección a los informadores, como Artículo 21, han señalado que 60 por ciento de las agresiones contra los comunicadores provienen del Estado. Reporteros Sin Fronteras ha advertido en su último informe la situación límite que vive esta actividad profesional en México: “Son crímenes cada vez más abominables. No se vislumbra ninguna salida al terror, mientras el país se hunde en una guerra total, en la que tan sólo escribir las palabras ‘tráfico’ o ‘narcos’ puede costar la vida. ¿Qué quedará de la libertad de información mientras duren la barbarie y la impunidad?”
En el caso de Tamaulipas, dice Rubio Curiel, es peor, porque, según los informes de organismos como la ONU, es el único estado de América Latina donde no hay oportunidad de ejercer el periodismo libre: Así lo estamos viviendo todos los periodistas y todos los medios. Se reportea con la autocensura y autoprotección. Tenemos nuestros limitantes, sabemos qué podemos hacer y qué no, para no poner en riesgo nuestra vida, pero hay que autocensurarse para sobrevivir. No hay otra forma. Es autoprotección. ¿A quién recurrimos? ¿Al Ejército? Son ellos los que nos agreden. ¿La policía? No hay policía municipal, no tenemos quien pueda garantizar mis derechos constitucionales para ejercer la libertad de expresión.
Más de 90 por ciento de los asesinatos de periodistas en México no son resueltos, y añade: No hay voluntad política para resolver los casos. Cuando matan un periodista dicen que fue porque tenía un amante, era homosexual, usaba drogas o debía dinero. Enlodan a los compañeros para evadir la responsabilidad del Estado.
Nos ven como enemigos
La agresión contra los periodistas de Nuevo Laredo documentada por la CNDH fue aceptada gracias a la existencia de tres videos que ofrecen de manera detallada la violencia de los soldados. Rubio Curiel los va mostrando uno por uno y advierte: Nos ven como enemigos y se van sobre nosotros. Aquí ha sido recurrente agravio hacia los reporteros: no nos permiten grabar. Los militares no está preparados para tratar a los periodistas. No ponen un acordonamiento en las escenas del crimen. Por un lado existen las amenazas y por el otro las agresiones, y no podemos ejercer un periodismo real en estos tiempos, porque ni un bando ni otro en esta guerra nos permite actuar o realizar nuestra función.
Y hay algo más, comenta: El Ejército prefiere a los delincuentes muertos, antes que mantenerlos en la cárcel. Ahorita están disparando a matar, los acribillan e incluso hay testimonios de cómo les dan el tiro de gracia.
Añade: “El otro día un vehículo que era perseguido por soldados donde iban cinco personas se impactó en una casa del Infonavit; entraron por una ventana y las paredes les impedían salir, no podían abrir las puertas. Entrevistamos a la señora de la casa y nos dijo que los jóvenes gritaban: nos rendimos, nos rendimos, pero los soldados les dispararon hasta que acribillaron a los cinco dentro de la camioneta. Los mataron. Actualmente la ley de los militares es clara: si es delincuente, mátalo. Cuesta menos muerto que vivo. Primero matan, luego averiguan. Y no quieren que informemos eso”.
La relación entre los periodistas que cubren la narcoguerra y el Ejército esta llena de roces, agresiones y amenazas: El hecho de que lleguemos los limita.
El otro periodista agredido por los militares hace año y medio, Neftalí Antonio Gómez, de Radio Voz, cuenta que tras los golpes llegó una frase contundente de uno de los soldados sin identificar: Ya valiste madre, me dijo y me encañonó. Me temblaron las piernas y las manos. Sentí miedo, de hecho pensé que iba a morir. Me sometieron y me tiraron al piso, me quitaron la grabadora y la lanzaron contra el pavimento. La quebraron. No se por qué me agredieron. Los periodistas sólo tenemos cámaras, grabadoras, plumas y micrófonos, no vamos armados”.
Tiene 23 años y cuestiona el hecho de que las fuerzas de seguridad del Estado se nieguen a identificarse y anden con capucha: Antes veía al Ejército y me sentía seguro. Ahora los ves y no sabes si te van a cuidar o agredir. Nosotros los respetamos, pero ellos no respetan a los periodistas. Lo único que pedimos es que nos dejen trabajar, que haya libertad de expresión, de información, de prensa. Nosotros sí andamos identificados, ¿cuál es el problema?

domingo, 11 de diciembre de 2011

Ser activista por los derechos humanos en tiempos de Felipe Calderón

Violencia en la frontera
El gobierno de Calderón inyecta miedo a través del asesinato, acusa activista
Los luchadores sociales somos la última resistencia, afirma el presidente del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo

Lo más grave, la impunidad
Familiares de víctimas de desaparición forzada fuera de las oficinas de la ONGFoto Sanjuana Martínez
Sanjuana Martínez
Especial
Periódico La Jornada
Domingo 11 de diciembre de 2011, p. 2
Nuevo Laredo, Tamps. Lo intentaron matar, lo secuestraron e incluso estuvo a punto de ir a la cárcel, pero Raymundo Ramos, presidente del Comité de Derechos Humanos de esta ciudad, continúa su lucha a favor de la justicia social, aferrado a la única autoridad que, afirma, puede brindarle protección durante este sexenio:Dios. Es quien me protege. Me encomiendo a Dios. Si no fuera por la fe, ya me hubiera rajado.
En lo que va del sexenio de Felipe Calderón, 63 defensores de derechos humanos han sido asesinados y cuatro permanecen desaparecidos. Ningún caso ha sido resuelto. La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha dictado 158 medidas cautelares para 200 defensores que trabajan bajo peligro de muerte.
El gobierno de Felipe Calderón inyecta miedo a través del asesinato de defensores de derechos humanos, dice Raymundo Ramos mientras atiende a unas víctimas en su oficina. Es una forma de tener oprimido a un pueblo. Cuando el gobierno ofrece terror, impunidad y miedo, controla un pueblo. Y eso es lo que está haciendo el gobierno. Los luchadores sociales somos la última resistencia.
La lista de los defensores de derechos humanos asesinados aumenta cada día. Los últimos: Trinidad de la Cruz, Nepomuceno Moreno, Pedro Leyva Domínguez, y la reciente desaparición de los líderes campesinos Marcial Bautista Valle y Eva Alarcón Ortiz.
La mayoría de los asesinatos son perpetrados por fuerzas de seguridad, Ejército y grupos paramilitares. Raymundo Ramos no tiene duda al respecto: son crímenes de Estado. Si hay impunidad es porque desde las más altas esferas del gobierno no solamente se permiten los crímenes, sino que se ordenan.
Los enemigos
En Ciudad Juárez las activistas están siendo amenazadas y asesinadas: Josefina Reyes, miembros de su familia y Marisela Escobedo. El caso más reciente es el de Norma Andrade, atacada a balazos hace unos días y quien permanece hospitalizada.
Cada vez que surge un nuevo caso de agresión, Raymundo Ramos vive momentos de profunda tristeza y zozobra. Como miembro del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad encabezado por Javier Sicilia, ha sufrido los recientes asesinatos de sus compañeros: es muy triste y difícil porque estamos en medio de dos fuegos: el del gobierno y el de los delincuentes. Igual que en el periodismo. Lo más grave de todo esto es la impunidad de los gobiernos priístas y panistas. La impunidad es la madre de todos estos crímenes contra defensores de derechos humanos.
Raymundo se desempeñaba como periodista en El Mañana de Nuevo Laredo hasta que Arturo Solís, presidente del Centro de Estudios Fronterizos y Promoción de los Derechos Humanos en Reynosa, lo invitó a abrir una representación en Nuevo Laredo. No sé nada de derechos humanos, pero si me enseñas con mucho gusto, porque son mis temas periodísticos, dijo.
Desde que cubrió el alzamiento zapatista en Chiapas decidió especializarse en cobertura de derechos humanos. Recuerda que luego como defensor ha vivido de todo, desde el descrédito propagado durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari hasta la vulnerabilidad a partir del asesinato de Digna Ochoa: “a los activistas de derechos humanos se nos desacredita con una frase que aún permea: ‘los derechos humanos sirven para defender delincuentes’. Nada más grande que esa mentira”.
Su labor en Nuevo Laredo desde hace 15 años ha pasado también por todo tipo de casos: defendemos de todo: enfermeras que denuncian acoso sexual y venta de plazas, familias de desaparecidos, periodistas agredidos por el Ejército, maestros reprimidos por su sindicato, obreros expoliados en sus derechos laborales, empresarios secuestrados...
A diferencia de otras instancias que mantienen un silencio cómplice, estos defensores siguen luchando: “no estamos dispuestos a estar callados; por eso la represión, la persecución, el descrédito. Ante tanto desaparecido, muerto, desplazado, huérfano y torturado, quedan pocos que denuncian, ya ni siquiera la jerarquía católica, que ahora mantiene un silencio muy fuerte, aun cuando ellos mismos se han visto afectados por la narcoguerra”.
Las amenazas de muerte que Raymundo Ramos recibe pueden venir de cualquiera: “mi trabajo hace enemigos; unos pequeños, otros grandes; unos ocultos, otros visibles. Y siempre tengo que estarme cuidando de ellos, de ambos lados: el Estado y el narco. Ahorita no sabría diferenciar quiénes son más malos y más desalmados. La amenaza viene igualmente de ambos”.
Añade: intento aprender a vivir con el miedo, trato de superarlo. Hay que tener mucha fe para controlar el miedo. Si no fuera por la fe sería muy difícil vencerlo; si no fuera por eso estaría paralizado, pero la sed de justicia, el acompañar a las víctimas en su dolor, el creer en la justicia me da valor. La fe me protege. Por eso sigo adelante.
La presión del Estado sobre estos activistas se vive de muy distintas formas; en su caso, la Procuraduría General de la República ha intentado procesarlo en cinco ocasiones y la procuraduría de Tamaulipas tres más.
Antes, Hacienda; ahora, balas
Entre los defensores asesinados recientemente se encuentran Javier Torres Cruz, integrante de la Organización de Campesinos Ecologistas de la Sierra de Petatlán y Coyuca de Catalán; el activista Quetzalcóatl Leija Herrera, presidente del Centro de Estudios y Proyectos para el Desarrollo Humano Integral, dedicado a la defensa de los derechos de los homosexuales y lesbianas en Guerrero, y el joven estudiante Carlos Sinohé Cuevas, miembro del movimiento de resistencia del Sindicato de Electricistas, asesinado con 16 balazos fuera de su casa, ubicada en Topilejo, Distrito Federal, el pasado 26 de octubre.
Para Raymundo Ramos, estos crímenes demuestran la vulnerabilidad con la que trabajamos y la falta de solidaridad que esperamos encontrar en otros sectores de la sociedad. Si no fuera porque nos damos fuerza espiritualmente a distancia, si no fuera porque creemos en nuestro trabajo, muchos habríamos abandonado esta lucha. Finalmente, si no nos atrevemos a luchar por un cambio, nuestros hijos van a sufrir las consecuencias. Por eso estamos luchando.
El Centro de Comunicación Social reportó 68 agresiones a defensores de los derechos humanos en lo que va del año: desde amenazas hasta el asesinato. El gobierno de Felipe Calderón ha sido insensible al dolor del pueblo. Su sello serán 50 mil muertos. Ha sido un sexenio de sangre, represor, de impunidad, asevera.
¿Por qué el Estado reprime y asesina a los luchadores sociales?... Para Ramos, la respuesta es muy sencilla: porque exhibimos sus excesos. Cuando el gobierno se equivoca en sus acciones y la sociedad civil le reclama y le hace ver sus errores, se siente ofendido y nos reprime. Antes nos reprimían con auditorías, con Hacienda; ahora te reprimen con balas, desapariciones o cárcel. Así de directo.
Añade: “tratan de arrinconarnos y arrodillarnos con homicidios, secuestros y desapariciones, pero seguimos luchando porque creemos que podemos ganar esta lucha desde abajo. La guerra contra el narco sirvió para dejar evidencia ante el mundo que las leyes mexicanas no funcionan. En México no hay un estado de derecho. No hay región del país en donde se aplique la ley. La guerra contra elnarco ha destrozado el país”.
Ramos camina por las calles de Nuevo Laredo, territorio zeta, donde han aparecido cuerpos decapitados, descuartizados y colgados de los puentes; los familiares de desaparecidos lo esperan fuera de su oficina. Admite que piensa en la muerte y vive con miedo, pero insiste con admirable entereza: seguiré siendo defensor de derechos humanos hasta que Dios me permita seguir.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Sexo y dinero, por una plaza en el IMSS

Por destapar la corrupción, tres enfermeras de Nuevo Laredo están amenazadas de muerte
Denuncian venta de plazas en el IMSS a cambio de dinero y favores sexuales
Líderes sindicales piden de 25 mil a 80 mil pesos y aceptar unavisita en algún hotel
Sagrario Asunción Ortiz Cervantes, María de Lourdes Reséndez Olvera y Guillermina Sánchez Bustos. Foto: Sanjuana Martínez
Sanjuana Martínez
Especial para La Jornada
Periódico La Jornada
Domingo 4 de diciembre de 2011, p. 10
Ya denunciaron. Váyanse y a ver si llegan a sus casas, les dijo Francisco Crisanto Colunga, secretario general de la sección 10 del Sindicato Nacional de Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social a tres enfermeras del Hospital de Zona número 11 de Nuevo Laredo, Tamaulipas, que ofrecieron pruebas de la venta de plazas en esa institución de salud y la exigencia de favores sexuales.
Sagrario Asunción Ortiz Cervantes, Guillermina Sánchez Bustos y María de Lourdes Reséndez Olvera regresaron a sus viviendas con miedo por haberse atrevido a denunciar lo que todo mundo sabía y era público. Desconcertadas decidieron después interponer una denuncia penal el 14 de agosto, cuya copia fue entregada a La Jornada, y entrevistarse con el líder nacional del sindicato, el diputado Valdemar Gutiérrez Fragoso, quien conoce los casos de la venta generalizada de plazas en el IMSS.
Desde entonces, sus vidas han cambiado, primero, porque siguen recibiendo mensajes bajo el cobarde anonimato con amenazas de muerte, y luego porque fueron inhabilitadas durante ocho días y se les suspendieron sus derechos sindicales por los siguientes 18 años. Concretamente, en el caso de Guillermina por 6 mil 205 días, a Sagrario por 6 mil 570 días y a María de Lourdes por 3 mil 285 días.
Las tres enfermeras han organizado plantones afuera del hospital, donde incluso llegaron a desangrarse para llamar la atención de las represalias en su contra de un sindicato que permite estas prácticas corruptas que suceden en todo el país.
Promesas incumplidas
Sagrario Asunción Ortiz Cervantes tiene 41 años y lleva 10 trabajando como enfermera en el IMSS allí. Desde 2005 intentó que su hijo ingresara a trabajar, pero fue recientemente que la enfermera María Elena Díaz Rodriguez, del sindicato, la sorprendió con una propuesta: Te quiero proponer un negocio. Estamos vendiendo las plazas del Seguro Social, le dijo y le pidió 25 mil pesos en efectivo, que finalmente le entregó con la esperanza de conseguir la plaza deseada.
Todos los trámites de acceso laboral tienen que hacerse en Ciudad Victoria, Tamaulipas. El sindicato pide que las enfermeras vayan solas y que no sean acompañadas por familiares.
Cuando las tres enfermeras denunciaron la venta de plazas, otras compañeras se acercaron para comentarles la exigencia de favores sexuales para acceder a puestos laborales: “Dos chicas se acercaron a nosotros para denunciarlo. Y su versión coincide con la nuestra, con el hecho que nosotras vivimos. Los miembros del sindicato de allá ‘invitan’ a las enfermeras a quedarse en el hotel, pero nosotras no quisimos y nos regresamos a Nuevo Laredo. Esta aspirante si aceptó porque sus trámites se alargaron. Después de instalada en su habitación la llegaron a ‘visitar’. Le dijeron que debía tener relaciones con tres fulanos del sindicato si quería la plaza”.
Sagrario tiene una foto de las dos chicas denunciantes de los favores sexuales, ambas llevan el rostro cubierto para preservar su identidad. Se trata de tres casos de aspirantes a enfermeras que sufrieron el acoso sexual, uno de ellos consumado. La denuncia se ha hecho en Ciudad Victoria: Estas tres muchachitas son de Nuevo Laredo y finalmente no lograron la plaza para trabajar en el IMSS. No les cumplieron. Los líderes del sindicato están cometiendo toda una serie de atropellos con el poder que tienen.
               Las enfermeras afuera del Hospital de Zona 11 de Nuevo Laredo, Tamps. Foto: Sanjuana Martínez
Las pruebas
Las tres enfermeras van vestidas con sus respectivos uniformes. Son mujeres que disfrutan su trabajo y el servicio a los demás, por lo cual han recibido el apoyo de algunos pacientes.
Guillermina Sánchez Bustos tiene 36 años y 10 años de haber entrado al IMSS. Desde 2003 empezó a cumplir los trámites para conseguirle una plaza de enfermera a su hermana. Tiene toda la papelería que lo demuestra, pero fue hasta hace unos meses que finalmente accedió a darle el dinero a la emfermera María Elena Díaz Rodríguez, encargada por el sindicato de recaudar los sobornos
En total le pagó 80 mil pesos en cinco entregas: Le dimos el dinero con la esperanza de tener la plaza, pero luego no cumplieron y encima quería 50 mil pesos más. Fue cuando decidimos denunciarla.
Guillermina grabó sus conversaciones con la enfermera del sindicato que vende las plazas y se las entregó al juez que sigue la demanda penal. Una copia de dichas grabaciones fue entregada a La Jornada. En estas se oye la voz de Díaz Rodríguez solicitándole las cantidades de dinero y asegurando las plazas: Ella es la que trabaja en complicidad con los demás vendiendo las plazas, pero quien realmente dirige todo es el líder Francisco Crisanto Colunga. Estamos pidiendo el cese del secretario delegacional; del secretario de Honor y Justicia, José Gabriel Bujano, regidor en Ciudad Mante, y del dirigente Eduardo Ochoa. Ellos son los que manejan la venta de plazas. Las grabaciones también demuestran su participación.
Luego de interponer la denuncia en agosto pasado, las tres enfermeras decidieron ir a entregarle el documento y las grabaciones personalmente al líder nacional Valdemar Gutiérrez Fregoso, quien les prometió que no habría ninguna sanción, ni represalias por haber tenido el valor de denunciar la corrupción y continuar con los trámites para el puesto de sus familiares, algo que no cumplió.
Las amenazas
Sagrario y enfermeras, van a ver sangre de verdad. Cuiden su vida. Ya cállense, dice el mensaje anónimo que la enfermera recibió en su casa, una hoja en blanco tamaño carta con letras recortadas de periódico y revistas que fue introducido por la puerta de la vivienda.
El Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, Tamaulipas se ha hecho cargo del caso de las tres enfermeras: Estas son las consecuencias por denunciar la corrupción. Responsabilizamos directamente a esos líderes sindicales de lo que les pueda ocurrir a las tres enfermeras, dice Raymundo Ramos.
El apoyo legal que les ha brindado ha sido fundamental para continuar con la demanda en busca de justicia: Nos esta ayudando desinteresadamente. Y tenemos mucho miedo, porque ya estamos recibiendo amenazas, dice María de Lourdes Reséndez Olvera, 48 años, con 19 años de antigüedad en el IMSS.
Intentó que su hija, licenciada en administración de empresas, pudiera ingresar al IMSS y pagó 25 mil pesos: Los pagué, luego le dijeron que no era apta para ocupar un puesto, que tenía muchos estudios.
Comenta que ya no sólo las amenazan, sino también las siguen coches diversos y las espían. En una ocasión a Sagrario, un vehículo se le cerró y la sacó de la avenida: A mi también me han echado carros encima. Tenemos mucho miedo, dice María de Lourdes.
Mostrando una enorme entereza y valor, las tres están decididas a continuar, a pesar de que en las grabaciones que tienen los que cobran las plazas laborales hablan de la muerte del doctor Carcini, a quien supuestamente lo mandaron matar los líderes de la sección 10 del sindicato del IMSS: “La enfermera María Elena me dijo claramente que la ‘la lana está buena” pero que ya habían matado a alguien. Yo le pregunté si fue a Carcini y ella dijo que sí. Es una mafia. Queremos que los investiguen, que se les destituya de entrada, que se les juzgue. Queremos que se abra la bolsa de trabajo. Queremos justicia”.